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Artículos de opinión

Hace exactamente un año...

No destaco por mi memoria, a duras penas recuerdo que fue lo que comí hace un par de día. Además soy bastante malo para las fechas, pero hoy domingo hacía justo un año...un puto año desde que la vi por última vez.

Aun conservo esa maldita carta, ese trozo de papel que se ha librado de morir miles de veces, que debería de haber quemado pero que decidí dejarla ahí tal vez por misericordia, quizás por odio o asco. La cosa es que ahí sigue, ahí, en el mismo sitio donde tu la dejaste un día como hoy hace justo un año. 

Esa maldita carta que nunca he sido capaz de tirar, y que arde entre mis manos pero que nunca se convierte en simple polvo y ceniza.

El tiempo parece que se puede medir contigo. Antes de ti, después de ti, sin ti. Aunque ya puedo decir sin agachar la cabeza que mis noches no son infinitas recordándote, y que ya no vives en mis sueños, ni le pones nombre a mis pesadillas. 

Aun así decidí que hoy después de un año merecías un día, un día en el que te pudiera hablar directamente a ti, con la ventaja de saber que no responderías, ni esconderías mis palabras en el laberinto sin salida de tus labios.

Así que cogí un folio decidido a mancharlo con mis recuerdos, y me senté en ese sitio donde se que nadie más vendrá. 
Ese lugar tan mágico que consigue que mi tinta se corra por el folio, justo a unos centímetros de donde yo me corría antaño sobre tus despertares.

Mientras abría mi alma en canal a mis miedos, mis ganas por llamarte empiezan a hacer imposible el seguir escribiendo, y sin darme cuenta veo que un te quiero furtivo ha sido dibujado por mi folio. Pero mi orgullo lo borra con la mano justo después de pedir un rescate sabiendo que no podré pagarlo. 

No quiero verte, ni quiero que vuelvas. Y es que por mucho que nos empeñáramos en mentirnos diciendo que lo nuestro era follar sin compromiso, desde un primer momento sabía que acabaría siendo solo un preso de tus manías.

Termino soltando el papel mientras con rabia firmo el folio con un "Te odio, no volverás a verme nunca más" y aúno mi rabia para levantarme y hacer mil pedazos el folio, arrojándolo al vacío mientras lo observo caer como flores de cerezo, que llueven sobre una calle cualquiera, esa misma calle que un día nos vio juntos.

Y yo suspiro mientras suaves y livianos mis sentimientos son mecidos por el viento, y se estrellan uno a uno contra el fondo de tu abismo. Me despido de ti bajito por si me escuchas, por que  se que no estamos tan lejos si vemos la misma luna y no quiero arriesgarme a caer de nuevo en la misma trampa para perros.

Vuelvo a meterme para dentro, y me prometo a mi mismo que olvidaré tu nombre con algún otro, mientras con miedo miro de reojo el cajón donde hoy solo reina tu carta.





                                                                              @CarlosCaballe37

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